Jardinero principiante, las verduras más fáciles de cultivar

El mundo de la jardinería no sólo comprende el cultivo de plantas ornamentales, también supone el cultivo de verduras, frutas u hortalizas para el consumo propio o para la exportación a pequeña escala en el espacio correspondiente a nuestra jardinera. Sin embargo, el cultivo de comestibles puede ser más complicado y requerir un grado de cuidado superior a los de una planta ornamental, por lo que los jardineros principiantes siempre suelen tener problemas al momento de iniciarse en este tipo de cultivos. A continuación, te ayudaremos a iniciarte en el cultivo de verduras indicándote cuáles son los más fáciles de cultivar para empieces con la más sencillo y luego vayas progresando hasta cultivar lo más difícil.

En particular, te recomendaremos para iniciar el cultivo de verduras y no el de frutas, ya que la mayoría de las frutas crecen en árboles que requieren años para engendrar el primer alimento, precisando de tal manera de cuidados más intensivos y de mucha paciencia de tu parte, pudiente desesperar por ser la primera vez que realizas un cultivo de este tipo. En cambio, la gran parte de las plantas que dan verduras suelen crecer de manera muy rápida y con cuidados básicos que cualquier persona sin mucha experiencia en materia de agricultura puede llevar a cabo. Además, la mayoría de verduras suelen crecer en 3 o 6 meses, siendo un período menos desesperante y más llevadero para un jardinero incipiente.

Hemos realizado diversas entrevistas a personas integrantes de las empresas Cerrajeros y Fontaneros que han cultivado en su jardín para saber empíricamente con cuáles verduras se les ha sido más fácil a ellos el cultivo de comestibles. Luego de computar los datos obtenidos de las encuestas concluimos que las verduras más fáciles de cultivar para un jardinero principiante son el pimiento, el tomate, el cilantro, el puerro y las cebollas. El pimiento y el tomate tienen una manera muy similar de ser cultivado debido a las similitudes de sus semillas.

Las semillas del tomate se recomiendan quitarle al sol la capa babosa que las recubre y luego germinarlas en una servilleta húmeda recubierta con un papel aluminio. Una vez germinadas, que se le vean las primeras raíces, llevarlas a tierra a una profundidad no mayor de 5 cm.  Igualmente se puede realizar con las semillas de pimiento, recordando que sólo las semillas de pimiento maduro pueden ser sembradas con éxito. Por otro lado, en cuánto al puerro, la cebolla y el cilantro, lo mejor es cultivarlos a partir de la raíz de uno de ellos que compremos en una verdulería. Simplemente le cortamos la raíz y la enterramos completamente en la tierra.

También puedes intentar sembrar tubérculos como las patatas, pero recuerda que éstos ameritan mucha profundidad de la tierra y, además, requieren mucho tiempo de cultivo, aunque sus cuidados no son exigentes.  No olvides que lo esencial para ser un buen jardinero es tener mucha intuición respecto a lo que tu plante necesita.