¿Es esta tu empresa ideal?

Disfrutar con el trabajo es un sueño para muchos, hacerlo en una empresa en la que, además, se puedan sentir a gusto puede parecer una quimera. Pero siempre es posible. Hay que tener en cuenta que la insatisfacción laboral afecta a muchas personas y crece día a día. Y no siempre no se debe a que el trabajo no agrade, sino a que las condiciones en la empresa no son las más adecuadas.

A la hora de plantearse si la nuestra es la empresa ideal hay que tener en cuenta, en primer lugar, si la labor que desempeñamos en ella nos satisface, si nos hace sentirnos realizados, si nos gusta. Podemos estar muy a gusto, pero si el trabajo no nos aporta nada, no es nuestra empresa ideal porque no nos permite crecer como personas.

En segundo lugar hay que valorar las posibilidades de desarrollo laboral que ofrece. Con el paso del tiempo toda persona necesita avanzar, progresar. Si la compañía no nos ofrece esa posibilidad, no es la nuestra.

También hay que tener en cuenta lo que la empresa hace por sus empleados en otros aspectos: si hay un seguimiento de su evolución, si ofrece formación para adaptarse a nuevos requerimientos productivos o tecnológicos, si realiza actividades destinadas a motivar a sus equipos humanos o si reconoce los esfuerzos de alguna forma.

Y, por supuesto, es necesario valorar el ambiente de trabajo, si hay una competencia sana, si reina el compañerismo, si hay un ambiente de diálogo y discusión razonable, si se solucionan los conflictos de una forma adecuada, etc.

Evidentemente, quien trabaja en una empresa que cumple estos requisitos tiene un verdadero tesoro, porque lamentablemente la realidad es muy distinta. Y, si se empieza a sufrir desmotivación, si el trabajo se convierte en una pesadilla hay que plantearse si es nuestra empresa ideal. Cuando no lo es quedan dos opciones: buscar otra en la que podamos desarrollarnos o intentar cambiar, en la medida de lo posible la situación en la nuestra. Y a veces es posible esto último, porque una empresa es un ente con vida, que también debe adaptase y en el que cuando una pieza falla, las demás se resienten.