La importancia del lenguaje corporal en la entrevista de trabajo

Cuando se enfrentan a una entrevista de trabajo, muchos candidatos se preocupan en preparar perfectamente su currículum, en conocer algo de la empresa e incluso en practicar para salir airoso de posibles “preguntas trampa”, pero olvidan algo fundamental: la importancia del lenguaje no verbal.

Los gestos, a veces, son tan importantes, o incluso más, que la palabra, por eso hay que cuidarlos. Vamos a ver esos aspectos que pueden ayudar o dar al traste con una entrevista de trabajo:

  • Primer contacto: seguramente sea un apretón de manos. Hay que dar sensación de confianza, pera ello es necesario dar la mano de la manera adecuada, apretando con firmeza sin ser exagerado y mirando a los ojos del entrevistador.
  • La mirada: hay que procurar dirigirla al entrevistador y no desviarla continuamente hacia otros lugares o las propias manos.
  • Cuidado con los tics: estar continuamente mesándose el cabello, jugar con un bolígrafo o con los dedos denota nerviosismo y hay que evitarlos, como cruzar los brazos durante la entrevista.
  • Postura: una postura demasiado rígida pone de manifiesto nervios, pero tampoco hay que sentarse casi recostados. Para dar una imagen de seriedad conviene sentarse bien, con la espalda recta pero de una manera natural.
  • Gestos: gesticular en exceso es contraproducente, como lo es no hacerlo en absoluto. Hay que mover las manos cuando sea necesario. Y lo mismo ocurre con la cara, cuidado con lo que decimos con ella. Sonreír está muy bien, pero siempre que no parezca forzado ni sean risas estridentes y fuera de lugar.
  • El reloj: en una entrevista de trabajo hay que olvidarse del reloj, pocas cosas hay que den peor impresión que un entrevistado mire continuamente hacia su muñeca. Da la impresión de falta de interés y de tener ganas de marcharse de inmediato.

Todos estos son aspectos importantes que es necesario cuidar y también practicar antes de acudir a una entrevista de trabajo.