Mes: agosto 2016

QUE NO PONER NUNCA EN TU CURRICULUM VITAE

Si tienes dudas de cómo realizar una cosa que a priori parece tan sencilla como es la de realizar tu curriculum vitae puedes seguir esta serie de consejos en los que comentaremos cuales son los errores más básicos que todo el mundo comete en sus curriculums y cuáles son las cosas que no se deben hacer para realizar un buen curriculum.

Escribir en la primera página del curriculum la palabra “Curriculum vitae´´  es un error ya que esto se sobreentiende y seguramente alguna vez lo hayas hecho y ahora te estés echando las manos a la cabeza pero no es ninguna tontería.

Segundo error, escribir un curriculum de tres páginas, en el caso de empresas grandes que tengas muchos curriculums diarios en su oficina les será un lastre leerse las tres páginas de tu maravilloso curriculum y es que es mejor tener un curriculum poco extenso, conciso que vaya al grano, vamos que no te enrolles porque lo descartarán automáticamente, y en el caso de que hayas hecho numerosos cursos, master…etc lo mejor será que selecciones los más importantes de manera que toda esa información quepa en un solo folio.

Tercer error que espero que no sea muy común ya que está muy feo y las empresas lo verán así es el hablar de sueldos y salarios de tus anteriores empresas o cual sería el sueldo que aspirarías a ganar, esto se omite totalmente ya habrá tiempo para establecer condiciones.

Otro error es no omitir las razones por las cuales te han despedido, es algo que mejor no conozca  la nueva empresa que te va a contratar y que si verdaderamente le interesa ya te lo preguntará, o sea que nada de hablar de despidos.

Otra cosa muy importante es que en tu curriculum no dejes entrever porqué partido político o religión te decantas ya que nunca se sabe cuál va a ser la opinión de tu entrevistador.…

LAS DOS PREGUNTAS TÍPICAS EN TODA ENTREVISTA

¿A cuántas entrevistas de trabajo has asistido? Si tu respuesta es a muchas entonces seguramente reconocerás muchas de las cosas que comentamos en este artículo y si la respuesta es que a pocas o a ninguna entonces continua leyendo porque necesitas estas frases típicas que se dan casi siempre en todas las entrevistas de trabajo.

Además de como es natural valorar el expediente académico y la experiencia en otros trabajos o empresas, el que realiza la entrevista también se fija mucho en los aspectos de la personalidad, postura, tono de voz, manera de expresarse del entrevistado… por eso es muy importante mantener la calma y realizar esta serie de consejos.

Ante todo tendrás que llevar ya preparado de casa las respuestas a estas dos preguntas clave que seguramente te realizarán en el momento de la entrevista, la primera de ellas será la de ¿Por qué le interesa este puesto de trabajo? La respuesta más favorecedora a esta pregunta sería comentarle algo que realmente te motiva a escoger ese trabajo y nunca jamás responder que has ido a esa entrevista a probar suerte o por el salario que pagan o porque no tienes otra cosa mejor que hacer en casa.

Segunda pregunta típica, ¿Que nos puedes aportar a nuestra empresa? Esta es una pregunta trampa por lo que habrá que contestarle cuáles son tus cualidades  pero totalmente intensificadas como si sin ti la empresa no pudiera evolucionar, y por supuesto antes de contestar a esta pregunta habría que realizar un estudio previo para ver cuáles son los puntos fuertes de la empresa y saber lo que realmente necesita la compañía para que te contrate a ti y no al resto de los competidores.…

El trabajo como fuente de vida

El trabajo es esencial para la mayoría de las personas, y no solo porque representa el medio de obtener ingresos para subsistir, para poderse permitir algunos caprichos o incluso para vivir desahogadamente. El trabajo es un medio también de enriquecimiento personal, de satisfacción, de crecimiento como persona.

El trabajo es fuente de vida en muchos aspectos que casi nunca se tienen en cuenta. Un empleo puede mejorar la existencia de la persona, además de sus recursos económicos. Puede hacer que desarrolle sus mejores capacidades, que se ponga por delante retos que le hagan mejorar como profesional y como persona, que le ayude a interactuar con otras personas o que amplíe sus conocimientos. Visto de esta manera, el trabajo también es fuente de vida.

Y lo demuestra el hecho de que el ser humano necesite estar activo de alguna manera. Puede ser mediante un trabajo remunerado, pero también a través de un tipo de trabajo de carácter voluntario. Dejar de trabajar por jubilación o por un despido es uno de los momentos más duros que sufren muchas personas, que deben “reorganizar” sus vidas para mantenerse activos. Muchas veces se necesita desarrollar alguna actividad para sentirse vivo.

Ahora bien, que el trabajo sea una fuente de vida no quiere decir que se la vida de la persona. El trabajo debe ocupar solo una parte razonable del tiempo, porque hay muchos otros aspectos que hay que cuidar: el ocio, la familia, la salud…Cuando el trabajo se convierte en el centro de la existencia es que hay un problema mucho más profundo que las necesidades económicas.

Y tampoco hay que dejar que el trabajo afecte al resto de los apartados de la existencia cotidiana. Tiene su tiempo, empieza y acaba, y hay que saber sepáralo del resto de las parcelas de la persona.

El trabajo es vida, pero también puede “quitarla” cuando absorbe demasiado o cuando se coloca como prioridad por encima de otros aspectos importantes.…

¿Es esta tu empresa ideal?

Disfrutar con el trabajo es un sueño para muchos, hacerlo en una empresa en la que, además, se puedan sentir a gusto puede parecer una quimera. Pero siempre es posible. Hay que tener en cuenta que la insatisfacción laboral afecta a muchas personas y crece día a día. Y no siempre no se debe a que el trabajo no agrade, sino a que las condiciones en la empresa no son las más adecuadas.

A la hora de plantearse si la nuestra es la empresa ideal hay que tener en cuenta, en primer lugar, si la labor que desempeñamos en ella nos satisface, si nos hace sentirnos realizados, si nos gusta. Podemos estar muy a gusto, pero si el trabajo no nos aporta nada, no es nuestra empresa ideal porque no nos permite crecer como personas.

En segundo lugar hay que valorar las posibilidades de desarrollo laboral que ofrece. Con el paso del tiempo toda persona necesita avanzar, progresar. Si la compañía no nos ofrece esa posibilidad, no es la nuestra.

También hay que tener en cuenta lo que la empresa hace por sus empleados en otros aspectos: si hay un seguimiento de su evolución, si ofrece formación para adaptarse a nuevos requerimientos productivos o tecnológicos, si realiza actividades destinadas a motivar a sus equipos humanos o si reconoce los esfuerzos de alguna forma.

Y, por supuesto, es necesario valorar el ambiente de trabajo, si hay una competencia sana, si reina el compañerismo, si hay un ambiente de diálogo y discusión razonable, si se solucionan los conflictos de una forma adecuada, etc.

Evidentemente, quien trabaja en una empresa que cumple estos requisitos tiene un verdadero tesoro, porque lamentablemente la realidad es muy distinta. Y, si se empieza a sufrir desmotivación, si el trabajo se convierte en una pesadilla hay que plantearse si es nuestra empresa ideal.…