Mes: febrero 2016

Tu entrevista de trabajo

A la hora de acudir a una entrevista de trabajo, muchos son los factores que hay que tener en cuenta para no causar una mala imagen al entrevistador y dar así al traste con nuestras opciones de acceder al puesto soñado. Para empezar, no es recomendable llevar la iniciativa del saludo, sino que deberíamos siempre esperar a ver cómo actúa nuestro interlocutor para seguirle la corriente a continuación. Dar dos besos a una entrevistadora por iniciativa propia o dar la mano al entrevistador sin que él haya tendido la mano, pueden ser algunos comienzos con mal pie.

Al entrar en la oficina o sala en la que se va a realizar y desarrollar la entrevista, el aspirante al puesto de trabajo jamás debería sentarse frente al entrevistador sin su consentimiento. Jamás. Deberá esperar la orden del responsable de recursos humanos de la empresa; hasta que no nos permita sentarnos, deberemos permanecer en pie. entrevista

Otra de las coordenadas recomendables es no hablar en demasía y responder sólo a lo que se pregunta. Introducirnos en vericuetos o en temas que no vienen al caso puede ser, sin que lleguemos a percatarnos, algo muy perjudicial. No obstante, sería óptimo mostrarse seguro, sin nervios, con respuestas claras y certeras y con una tonalidad de voz amable y agradable.

Al sentarnos, los antebrazos deberían permanecer sobre los muslos, de manera que las manos lleguen a tocar las rodillas. Cualquier otro lenguaje corporal de los brazos podría ser desaconsejable, como cruzarlos -señal de defensa y de no estar a gusto en la entrevista-. Vestir ropa presentable es otra de las recomendaciones básicas; a veces no es necesario lucir un traje clásico o un vestido caro, ni siquiera lucir corbata, pues bastará con proyectar una imagen cuidada y pulcra. Si el puesto de trabajo al que optamos está relacionado con aspectos de creatividad o modernidad, sería bueno dar actualidad a la indumentaria y vestir ropa de corte más casual o alternativo.…